UIMP chalet DamatoEl jueves, 12 de noviembre, a las 16.30 horas, tendrá lugar la V Jornada de Seguridad y Defensa organizada por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en colaboración con el Estado Mayor de la Defensa (EMAD). Este año se centra en la cooperación internacional y ayuda al desarrollo como medidas de apoyo a la estabilización de las zonas conflictivas de interés nacional.

Se podrá acceder a las conferencias en el enlace: https://meet.google.com/mov-obqs-mcc
En el acto de inauguración participarán la directora de la sede linense, Felicidad Rodríguez y el alcalde de La Línea de la Concepción, Juan Franco, que darán paso a las intervenciones de los militares invitados.
La UIMP destaca que muchas de las situaciones de desestabilización de la Seguridad internacional están asociadas a factores socioeconómicos y culturales de las zonas en conflicto, que actúan como multiplicadores de la situación de inestabilidad, y que generan el campo abonado para la actuación de grupos y bandas armados que, dedicados a actividades ilícitas, han llegado a amenazar la propia existencia de los estados y suplantar su autoridad, en algunos territorios.
En esas regiones, muchas de ellas próximas a Europa, la debilidad de los estados y la falta de gobernanza han facilitado la proliferación de grupos de delincuencia organizada y terroristas, que controlan los tráficos ilícitos (armas, trata de seres humanos o narcotráfico), generando importantes bolsas de conflicto que afectan a la Seguridad global.
Las importantes tasas de natalidad de estas regiones, unido a la pobreza, la dificultad de acceso a la enseñanza y como consecuencia la falta de formación -, en definitiva, al subdesarrollo, facilita el reclutamiento entre las mafias, multiplica la conflictividad e impulsa a las migraciones masivas, pudiendo generar situaciones complejas en los países de destino.
Allí, en un ámbito fundamentalmente agrícola y ganadero, el tremendo impacto del cambio climático, de las catástrofes naturales y medioambientales; así como, las bajas cotas de acceso a la sanidad y la falta de infraestructuras sanitarias y, como consecuencia, la proliferación de las pandemias, no ayudan en absoluto a la mejora de la situación.
Por todo ello, resulta evidente la trascendencia de la cooperación internacional para, complementando a otras medidas –diplomáticas o militares-, facilitar la gobernanza, la educación en el respeto a los derechos humanos y el desarrollo, que impactan positivamente en la estabilidad de los estados y en la posibilidad de “vivir con normalidad” en esas regiones.